LGTB

LGTB es un proyecto que busca reivindicar dicho colectivo. Todas las personas que han participado, tal y como se puede ver en las banderas que están cosidas a mano, tienen una orientación sexual o identidad “diferente” a lo que durante siglos se ha establecido como normal. Cada imagen está acompañada también con una o par de palabras que alguna vez han recibido a modo de insulto o de manera despectiva cada una de las personas.Cada una de las imágenes está acompañada por un pequeño texto que cada uno a escrito, reivindicando lo orgullosos que están de pertenecer a este colectivo.

Me llamo Pablo y soy maricón. Creo que esa palabra es la que más me han dicho desde que era pequeño, cuando ni siquiera sabía qué significaba. Bastaba escuchar esa palabra para que saliera corriendo, me daba mucho miedo. Ahora me lo llamo a mí mismo con mucho orgullo, porque si ser un maricón significa que amo a un hombre… pues sí, lo soy. Con orgullo soy maricón.  

Me llamo Paola y soy bisexual. O medio lesbiana, medio hetero o viciosa según a quién le preguntes. Lo sigo siendo independientemente de mis parejas, no nos enamoramos ni queremos acostarnos con todo el mundo, no necesitamos demostrar nada ni establecer un porcentaje (y menos la escala de Kinsey). Freud identificó esta sexualidad como una fase, pero mi única fase fue ser hetero.
Con orgullo soy bisexual.

Me llamo Carlos y soy Gay, o como me han definido en otras ocasiones, desviado. No es insulto si no nos dejamos ofender, sino un adjetivo más que se nos ha apropiado a lxs LGTBI+ para despreciarnos y discriminarnos. Por ello tomamos esta palabra como tantas otras para llamárnoslo a nosotros mismos y así normalizar lo que pretenden que nos haga sentirnos mal.⠀
Con orgullo Soy un Desviado.

Me llamo Gema y soy bisexual. He tenido relaciones con mujeres y hombres, pero no por eso soy hetero ni lesbiana, soy… Yo. Me han dicho que estoy confundida, que no tengo las cosas claras, pero tengo muy claro de quien me enamoro y tampoco puedo controlarlo, ni quiero. Tuve miedo a ser juzgada, pero aprendí que la única que puede juzgarme soy yo misma, y la verdad sea dicha, me encanta ser Gema y todo lo que conlleva. Así que si estar confundida significa seguir siendo yo misma, pues si, creo que nunca tendré las cosas claras.
Con orgullo soy bisexual.

Me llamo Sergi y soy un chico trans. No, no tengo pene y sí, soy un chico de verdad. A pesar de lo que puedas oír, se es hombre o mujer independientemente de lo que tengamos entre las piernas. No “queremos” serlo, lo somos. No nacemos en el cuerpo equivocado, la sociedad nos etiqueta erróneamente. Existen los hombres con vagina y tetas y las mujeres con pene. No somos menos por eso, a pesar de que no dejen de etiquetarnos de enfermos y nos obliguen a cambiar nuestro cuerpo y encajar en su “normalidad” para que la ley nos reconozca.
Con orgullo soy transexual.

Me llamo Meivelyn y soy lesbiana. Marimacho o bollera, según quien. No acepte lo que era, fui de las que paso de hetero a bisexual y finalmente lesbiana, simplemente porque me daba miedo aceptar quien era. Pero ya no me importa, porque he aprendido a quererme como soy sin importar que los demás piensen que o lo hago para llamar la atención o que no he conocido al “tío indicado”.
Con orgullo soy lesbiana.